Confesiones e historias de una mujer de la vida fácil

Confesiones e historias de una mujer de la vida fácil. Ya sé que las damas de compañia tenemos fama de fingir el placer y de simplemente disimular para conseguir nuestro dinero lo más rápido posible. En parte es cierto pero, para fortuna mía, yo me gozo casi siempre lo que hago. Me meto mucho en mi papel y trato de meterme en la mente de quien me contrata para pensar lo que quiere, lo que busca conmigo. Trato de ponerme en sus zapatos y entender sus fantasías para así cumplirlas. Además, siempre he sido mult10rg4sm1c4, desde niña, cuando me tocaba podía llegar muchas veces. Eso es muy bueno para una mujer y más cuando pululan hombres que no saben llevarnos al limite. Yo puede llegar al placer en el mismo encuentro varias veces y por eso trato de relajarme siempre y disfrutar.

Si me piden que me vista de colegiala (como me pasó hace poco), lo hago sin pudor y me meto en el cuento…

y actúo como tal mientras veo al personaje lleno de placer pensando que se va a estar con una alumna. Si me piden que lo haga con otra mujer, lo hago y me gusta saber que ella está húmed4 también y me dejo llevar. El jueves, por ejemplo, estuve en una despedida de soltero y después de bailar y hacer el show de rigor, los amigotes del que se casaba me ofrecieron plata si se lo frotaba delante de todos. Yo vi que los 5 tipos estaban que explotaban de arrechos y el que se casaba ni hablar.

Solo cumplo sus deseos

Yo acepté, soy muy exhibicionista, ya les he dicho, y delante de todos le bajé los pantalones y me metí en la boca moviendo mi cabeza de arriba a abajo (con preservativo de sabores, ¿lo han probado?).

El tipo estaba feliz, obvio, con su cosota templada, y los otros solo gritaban y brindaban ebrios y me pedían que les mostrara las nalgas. Yo, como les digo, me gusta saber que otros se exc1t4n viéndome, y no tuve problema en seguir frotandolo con mi boca y lengua mientras inclinaba mi cuerpo para que los demás vieran mis nalgas descubiertas. En esas uno de los tipos me empezó a coger por atras y yo me dejé y como no le dije nada me metió los dedos abajo donde no llega La Luz. Los demás gritaban y se reían de puros nervios y de arrechos y por eso no puse resistencia. Me metió dos dedos y me frotó muy rápido por dentro mientras seguía tragandome su miembro.

Mi satisfacción

Hasta que me hizo venir y el otro se vino en mi boca o, mejor, en el preserv4t1vo, aunque sentí cómo expulsaba su liquido caliente.

¿Y saben qué? Me vestí y me fui pero contenta de saber que esos tipos, seguro, se tocaran más de una vez pensando en mis nalgotas desnudas y ellos ahí muy cerca viéndolo. Tendré algo de n1nfóm4n4, pero me mojo de pensar que muchos hombres se pueden venir gracias a mí.  Es lo que más me gusta de mi trabajo, saber que aunque me tienen, no me tienen, y seguirán pensando en mí y se frotaran deseándome. Por eso les muestro atrás y lo que me pidan.

P.D. El ciclo de mi blog se va a terminar. Siento que ya no les gusta tanto y prefiero irme antes de que se aburran. Ojalá nos encontremos por ahí, una nunca sabe. Les aseguro que la pasarán muy bien conmigo.  Un beso a todos.

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Andrea

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