Ideas para disfrutar del viejo camino o puerta trasera

Ideas para disfrutar del viejo camino o puerta trasera. Detroit, la puerta trasera, la carretera destapada, el viejo camino. Estos son algunos de los nombres coloquiales que la gente le pone, como para evitar algún tipo de relación (inevitable) que produzca desagrado con una de las zonas poco exploradas a la hora del s3x0. Y en parte ni siquiera es por las funciones fisiológicas que cumple, sino porque se siente diferente.

Al ser prepago, el dolor es una de las cosas que uno debe olvidar. El dolor y el amor, que al fin y al cabo terminan siendo lo mismo. Recuerdo la primera vez que un cliente me pidió que me pusiera a gatas y me lo acerco, lo puso atrás, lo sacudió un par de veces, y luego me lo puso en el borde de atras. “Por ahí no es”, le dije, como ubicando al cliente que ya se había tomado un par de whiskeys y parecía estar perdido.

“Por ahí sí es”, me contestó él, y con sólo la lubricación del condón, hizo un movimiento con el que me dejó medio adentro de mi inexplorado orificio.

Bueno, no del todo inexplorado. Ya un par de veces me había dejado con los dedos y yo muchas veces me meto un dedo mientras me llevo al placer, para hacerme el “candado”. ¿Sí saben? Ese nombre que se le da a cuando uno tiene un dedo en atrás y otro en la adelante, y los junta dentro del cuerpo, tocado esa fina capa de tejido que separa uno del otro.

El caso es que aunque al principio me dolió la primera vez, dejé terminar al cliente y quedé un poco desubicada. Me dolía. Pero el dolor, como el amor, pasa. Hoy en día me encanta que me den por atrás, que mientras lo tengo adentro tenga sus manos adelante. Si va acompañado de una mano en el busto y de una mirada sensual, no hay nada más arrechante, y no hay mejor forma de sentirse llena.

Pulsa LIKE para motivarte a diario.

Andrea

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