Mi trabajo no es color de rosa como todos los hombres piensan

Mi trabajo no es color de rosa como todos los hombres piensan. Hola de nuevo. Empiezo de manera contundente: tienen razón los que dicen que mi vida no es color de rosa. Lo he dicho antes, en otras entradas (gracias, para el que me corrigió en un comentario) y lo que menos me interesa es incitar a las chicas a que entren en este mundo. Si otras niñas se emocionan con mis relatos, me parece genial, pero en ningún momento quiero o me interesa que se vayan por el camino de las acompañantes.

Cada quien hace de su vida lo que quiera.  Yo escogí esta vida, por el momento, y lo que he tratado es de disfrutar de mi trabajo lo que más pueda. Ya les había escrito algo parecido. Es como si ustedes se levantan a trabajar todos los días y se mueren del tedio de llegar a sus oficinas o a donde sea y así todos los días.

Mi trabajo no es que sea fácil

Saber que te t0can extraños –unos menos extraños que otros- y que a veces no estás de ánimo pero que el dinero es una razón muy fuerte para hacerlo. Por eso trato de gozarme mucho lo que hago. Me met0 en la imaginación de los clientes y en lo que ellos quieren  y trato de dejarme llevar. Obvio, muchas veces no es agradable, y yo he optado por contarles a ustedes aquí los momentos agradables, pero no es que sea siempre así.

Me he topado con gordos desagradables que huelen a cigarrillo, no se bañan; otros hombres me llaman un sábado o un domingo en un guayabo impresionante y me toca lidiarlos. He tenido que estar con tipos muy feos que no saben tocar a una mujer y que se sobrepasan en agresividad  porque “pagaron” y “tienen derecho”.

No quería contarles mucho de eso, pero más de una vez me he puesto a llorar cuando pasan estas cosas

Insisto: no quiero dármelas de víctima, es el camino que elegí, pero eso no me exime de sentir y sufrir a veces. Una vez un tipo me escupió en la cara varias veces, borracho, tratándome como un animal. Alguna otra vez, uno me empujó contra una pared haciéndome un chichón en la parte de atrás de mi cabeza.

Estos son hechos esporádicos, no pasa muy seguido, pero pasa. En mi trabajo uno se expone a todo, desde clientes super bien que te invitan a sus casas hasta malos hombres que como no pueden levantarse una mujer por sí solos, necesitan pagar pero además agredir y ser ofensivos para sentirse “más hombres”.

Mis domingos son mi realidad

Los domingos son los días que más melancolía me da y por eso trato de dormir hasta tarde, me gusta no pensar mucho. Siempre hablo con mi familia por teléfono, ellos saben que estoy bien, que con mis “eventos” y que con los actos de protocolo donde les digo que trabajo me está yendo bien, pero cuando cuelgo me da nostalgia porque quisiera tenerlos cerca y poder abrazarlos.

Pero son pasajes del día que supero pronto. Yo lo que quiero es ahorrar mucho, muchísimo, que nunca me falte mi propia plata. Los domingos opto, casi siempre, por caminar por la séptima bajar hasta el Andino, EL Retiro, Atlantis, comprar ropa (comerme mis papas de MacDonalds, que son mi debilidad,  ya les he dicho) y a veces meterme a un cine o lo que sea.

Sí tengo amigos pero algunos saben de mi trabajo y ya les he dicho que la mayoría no son tan leales, solo quieren ver cómo tienen un rato gratis y lo que menos me interesa cuando no estoy trabajando es darlo gratis. Suficiente tengo con mi trabajo para estar con alguien que cree que con lora barata me va a convencer.

Encontrar una persona estable es difícil

¿Que si me hace falta un novio? Claro, pero es que no hay hombres con la madurez mental para aceptar mi trabajo, para saber que soy una acompañante y que, así me retire, me van a perdonar. Estoy segura de que si algún día dejo esto, me tocará inventarme mi pasado porque ningún hombre soportaría saber que su novia trabajaba en esto ¿o sí? Y sí me hace falta querer a alguien pero eso no es tan fácil sobretodo cuando me acostumbré a que el dinero esté de por medio.

A veces quiero dejarlo todo, pero ya el corazón se me ha endurecido mucho. Es que si hay alguien que conozca bien a los hombres, somos nosotras, las que trabajamos en esto. Y no le creo a nadie ni poquito . Ojalá me tenga que tragar mis palabras un día.

Les cuento más de mi vida

como ven hoy estoy un poco nostálgica. Cuando llego a mi casa después de un servicio me gusta ducharme mucho con agua hirviendo, me gusta quedarme debajo de la regadera mucho. No quiero quedarme con el olor de ningún cuerpo aferrado al mío. Pongo música mientras me baño. Candela es una emisora muy buena o Tropicana. Me gusta la música como salsa y merengue. Eso me sube el ánimo.

De tv trato de ver un programa que se me ha hecho muy chistoso que es el de un grupo de viejas que quieren ser la mejor amiga de Paris Hilton. Es una estup¡dez pero me gusta el estilo de vida de Paris Hilton, me gustaría ser millonaria como ella y burlarme de todo.

No me pierdo la revista Elenco y me encanta TV y Novelas. SOHO también porque me gusta ver las fotos de las viejas, siempre siento curiosidad con eso, como muchas mujeres (la suscripción a SOHO me la regalaron desde que empecé a escribir aquí) He pensado mucho en comprarme una mascota, tal vez un pequeño perro y seguramente lo haga. ¿Me recomiendan alguno?

Niñas, no las quiero convencer de que ser acompañante es bueno.

Cada quien verá. Lo que pasa es que yo cuento mis mejores experiencias –ya les he dicho que en cada servicio pienso qué puede ser interesante para el blog- y espero seguir interesándolos e interesándolas.

Todas sus inquietudes son bienvenidas, les he dicho que me halaga que se interesen en mí y que me escriban poemas en facebook (para ti va un beso grande). Perdón por estar un poco triste hoy. La próxima estaré con historias que les interese más. Un abrazo a todos y todas.. Ah, y pronto verán las fotos de mi  silueta, no se afanen.

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Andrea

Los mejores relatos eróticos para mujeres y hombres, las historias y fantasías eróticas que tienes o te gustaría tener.

One thought on “Mi trabajo no es color de rosa como todos los hombres piensan

  • 27 Septiembre, 2018 at 1:14 am
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    No te compres un perro, adoptarlo!

    No alcanzas a imaginar lo agradecidos y leales que son. Ellos, al igual que nosotros, tienen un pasado, muchos no se sienten orgullosos, pero la vida, tanto a ellos, como a nosotros nos da segundas oportunidades. Ojalá seas tú, la oportunidad para uno de ellos. Me encanta leerte, un abrazo! Ánimo, saludos desde Argentina

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