Qué pasa cuando me encuentro un hombre tímido en mi trabajo

Qué pasa cuando me encuentro un hombre tímido en mi trabajo. En estos días me he puesto a pensar mucho sobre mi vida y sobre lo que he hecho hasta ahora. No crean, este blog me pone a pensar mucho pues escribir sobre mí todo el tiempo ha sido una confrontación dura conmigo misma.

Escribir para ustedes se me volvió una obsesión –ya les he dicho que mientras trabajo pienso en qué les voy a escribir– pero también se me ha vuelto una tortura. Además de los insultos, me cuesta saber qué quiere cada uno de ustedes.

Unos me piden que abra mi corazón, otros que solo hable de pervers¡0nes,

otros me preguntan y cuando respondo a sus preguntas otros me dicen que no responda sino que cuente mis historias subidas de tono. No pensé que sentiría tanta presión con esto y aunque podría desaparecerme de un día para otro y no volver a escribir nunca, siento que al menos tengo que despedirme cuando lo haga.

Sé que mucha gente se ha interesado en mis historias y me han brindado todo su apoyo, otros han preferido atacarme e insultarme, en fin. Solo sé que llevo muchos meses tratando de ingeniármelas para que este blog funcione. Alguna vez les dije que no era nada fácil pues finalmente mi vida es estar con hombres, eso es todo.

Solidaridad de genero

La vida de una acompañante es darlo por dinero. Eso es todo. Llevo meses analizando al hombre y a la mujer solo para poder contar algo que no sea solo sea estar debaj0 de un hombre. Muchas veces en mi trabajo no trato de pensar en quién será la esposa o la novia del cliente porque, a pesar de todo, siento solidaridad de género y sé que no les gustaría ver a su esposo con alguien como yo.

Trato de no pensar en que puedo hacer daño aunque la culpa sea realmente de quien me contrata. A los hombres les digo que ser mujer no es fácil. Compadezco a las mujeres que además de trabajar, llegan a sus casas a hacer las tareas con sus hijos, luego a organizar todo lo de un hogar y además –como si fuera poco- sacar tiempo para verse como unas hembras.

La belleza no es eterna

Todas las mujeres llevamos una “#@$ por dentro y así el hombre sea feo, horrible, o mucho mayor que una, si nos ofrece tranquilidad económica, podemos verlo hasta bonito. ¿Eso nos pasa solo a las chicas que andamos en esto? Créanme que no. Les pasa hasta a las mujeres más “bien”. Pero en cambio, si uno como mujer se engorda o se ve vieja y un poquito fea, a los dos segundos ellos estarán encima de otra vieja. Las mujeres debemos ser 10 en todo. No es fácil.

¿Por qué escribo todo esto? Porque en estas últimas semanas he estado pensando en eso que ustedes me dicen de que la belleza no dura para siempre y que qué pienso hacer cuando me retire. Pues les cuento que más que nunca he pensado en dejar este trabajo.

Me gustan los hombres punto.

No sé si lo haga ya o en un par de meses pero no le voy a dar muchas largas al asunto. Claro, no lo duden, me voy a despedir de ustedes y también me las ingeniaré para salir en Soho sin que afecte mi vida personal. Me preguntan con cuántos tipos he estado, no lo sé, son muchísimos, y hay momentos en que no soporto que me t0quen ya.

A veces el aliento de un borracho que además es patán y trata de cogerme a la fuerza, no es agradable, así sea por plata. Otra vez: yo sé que yo elegí esto pero solo les cuento lo que siento. Para los que piensan que soy del otro bando, les digo que no. Tengo la tranquilidad de haber estado con parejas mixtas y confirmar que si me gustan los hombres.

Me gusta admirar a las mujeres, sé cuándo una está bonita más que la otra, y cuándo unos pech0s son más agradables que los otros, pero me gustan los hombres. Tampoco he estado con muchas lesb¡an@s, la gran mayoría son mujeres que aceptan un estar conmigo por c0mplacer a su pareja, pero no lo son.

El negocio esta en todas partes

Tampoco, insisto, no me interesa inducir a nadie a este mundo. Esto no es un invento mío, el negocio está en todas partes, solo entren a internet y encontrarán lo que quieran. Y, además, ya les he escrito antes de esto. Whiskerías hay decenas en Bogotá y en Colombia.

Ahí el negocio es vender el trago muy caro, si hay gente dispuesta a pagar por una botella de aguardiente 200 mil pesos, pues claro que es un gran negocio. Si es en páginas de internet o sitios de masajes como los que también abundan, el dueño se queda con un porcentaje, el resto lo negocian las niñas.

Lo que el cliente busca, se le tiene

En un sitio de masajes –hay unos muy famosos y Soho ha escrito cosas de estos lugares- hay tarifas mínimas de un masaje que puede costar 40 mil pesos. De ahí en adelante si el cliente quiere t0cada, vale tanto; si quiere que bajen un poquito, vale tanto; si quieren con todos los juguetes, tanto; y hasta si quiere con dos chicas, tanto.

El dueño se queda con esos 40 mil pesos mínimos. ¿Se imaginan cuánto hará al mes si tiene un promedio de 40 o 50 masajes al día? Lo mismo ocurre con las páginas de internet pero con la ventaja de no invertir en locales. Así trabajo yo, me pagan un porcentaje alto. A veces me llaman directamente clientes de muchísima confianza y todo entra para mí pues no le digo a nadie.

Me encanta hacer esto

Como sea, estar con vari0s h0mbres me gusta mucho pero no puedo seguir así, ustedes tienen razón. Algunos de ustedes me estiman y tienen razón en que esto no es para toda la vida. Trato de gozarla al máximo. Por ejemplo, me encanta, cuando los pal0s son grandes,  tomarlos y sentarme encima, pero me encanta intr0duc¡rl0s yo misma.

Me enl0quece, que estallen en mi derr¡ere, en mi espalda, sentir su magia salir por montones. Me gusta hacerme encima y que con delicadeza, mientras me l0 hacen, inserten un ded0 en el otro punt0. Suave, se siente muy bien. Ya les he dicho que me fascina ponerme a gatas y pegar mi pech0 a la cama, levantar mi parte de atras y saber que se están muriendo por hacermel0.

Cuando me encuentro con un hombre tímido

Es bueno dar con hombres tímidos que me contratan todos nerviosos y “pervertirlos”. A este tipo de hombres los conozco muy bien, son penosos, inseguros. A ellos les cojo las manos y las llevo a mis pech0s y las pongo ahí y les digo que t0quen con tranquilidad.

Luego se l0s pongo en la cara para que se deleiten con su b0ca, pero yo les voy diciendo qué hacer y cómo. Es delicioso porque a pesar de que me pagaron a mí, yo soy la que tengo el control. Después les dejo que inserten el ded0, y me gusta pararme y ag@charme y mostrarles mi c0la.

Luego los t0c0 y bajo si ando de ánimo. Es muy emocionante andar con hombres tímidos, me gusta tener el poder, el dominio. Los que son contrarios, a veces se pasan de agresivos y creen que tratar mal a una mujer o decir estupideces es sinónimo de hombría. No.

Un chico tímido me contrató

Incluso, hace poco me contrató un tipo que tenía como 22 años y me juró por su mamá que nunca había hecho nada con una mujer porque todas lo rechazaban.Le creí porque era muy inseguro y aunque no era especialmente feo no era churro tampoco. A él, que me produjo algo de ternura, le hice una especie de baile. Le bailé y fue volando toda la r0pa poco a poco hasta quedar con las pech0s al aire.

No les miento, el tipo explotó de una, sin hacerle nada. Me dijo que me pagaba media hora más porque igual quería hacerlo y así fue. Le di un tiempito, seguí desvistiénd0me y ya estaba como un roble de nuevo.

Se quedo en mis bub¡s como si no hubiera un mañana, con esa torpeza propia de los primerizos, pero me pareció muy bien; luego lo t0qué un rato pero me pidió que no porque ya casi estallaba otra vez.

Qué les gusta a estos chicos?

Así que le puse protección y me senté s0bre él. Me moví muy lento y con mis manos me palpaba mis pech0s. A los hombres les agrada eso. El no fue la excepción. Lo mismo que si estoy arriba, les gusta que me estire un poco para atrás con la espalda un poco arqueada. Les gusta porque pueden mirar muy bien cómo entr@ y sale.

Este joven me pidió esto último y así llegó. Fue muy bueno, él trató de aguantarse lo que más pudo y cuando no soportó más gritó como un loco. Por todo esto no puedo decir que no me guste lo que hago. Cuando estoy a gatas siento muchísimo y ver por debajo las bolas del tip0, me mata. Como también me gusta que se les ponga como un roble cuando me ven sin nada.

Me gusta y si me salgo del negocio espero tener un buen amante que llene mis expectativas.

Quién quita, la vida da muchas vueltas, ojalá fuera uno de ustedes. El próximo texto lo mando desde Italia, espero que sea este fin de semana. Igual no me demoro, son 5 o 6 días. Un beso.

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Andrea

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