EP32 – ¿Se nace puta o se vuelve puta con el tiempo?

Veo que siguen con muchas preguntas y que a pesar de que creo haberles resuelto varias, surgen otras nuevas. Eso me gusta porque me hace sentir que les importa mi vida y todo lo que pasa por mi mente. Poco a poco les iré dando mayores pistas de mi familia pero por ahora les puedo decir que mi papá y mi mamá no viven en Bogotá, tengo dos hermanas, una mayor y otra menor que también viven en otra ciudad (una ciudad grande, no soy de ningún pueblo). Las dos se dedican a otras cosas y estoy segura de que ninguna hace lo mismo que yo. La menor vive con mis papás y la mayor ya se casó y tiene un hijo divino a quien adoro, soy su madrina y él me adora también. ¿Qué le digo a mi familia sobre mi trabajo? Nada. Ellos solo han venido a visitarme una vez a Bogotá y yo les digo que trabajo en eventos en ferias donde necesitan modelos y también en protocolo en hoteles y eventos de ese estilo. Y les digo eso porque un par de veces trabajé en la Feria del Automóvil y también en la Feria Internacional donde venden todo tipo de productos de tecnología. No digo con qué empresa para no boletiarme pero ahí siempre buscan niñas bonitas, que se vean bien y yo he hecho eso. Mejor dicho, más de una vez nos habremos visto por Corferias.

Cuando me llaman mi papá o mi mamá, yo simplemente les digo la verdad a medias: que fui a clase en la universidad, que llegué a la casa y que el fin de semana tengo un evento u otro acto de protocolo, etc. Ellos me creen y les digo que pagan bien (lo cual es verdad) y que vivo feliz y tranquila. Ya les he contado que ando con dos celulares, con uno trabajo y con el otro hago y recibo mis llamadas personales. A mis amigos de la universidad les digo lo mismo y estoy segura que la gran mayoría me cree. Solo una amiga (la que me metió en esto y que trabaja en una whiskería), sabe la verdad. Es que me veo como una mujer normal, ya les he dicho que ser prepago no es andar en culifaldas y tacones por la calle. Soy una mujer bonita y con buen cuerpo pero me visto normal, como cualquier mujer.

Pero bueno, lo que quería escribir aquí es una pregunta que hizo uno de ustedes y me dejó pensando: ¿Por qué me volví puta? Ya les he dicho, una es puta porque, ante todo, le gusta el sexo. Y es mi caso. También les he dicho que odio a esas mujeres que se la pasan diciendo que lo hacen por sus hijos y su familia. Yo lo hago porque me produce buena plata pero también porque me gusta. Para mí no es un calvario ir a tirar, al contrario la mayoría de las veces lo disfruto mucho y afortunadamente un orgasmo mío es fácil. Obvio, hay días en que no quiero y hay también muchos clientes que no soporto, pero si soy prepago es por todo lo que implica esto: por plata y por cierto gusto.

¿Cuándo me di cuenta? Desde que era una niña, apenas adolescente. Me acuerdo que a veces nos reuníamos con mis amiguitas del colegio en la casa de una muy buena amiga que era la más grande del grupo y nos quedábamos a dormir ahí. Ella, la mayor, ya no era virgen, y tenía un novio que iba en sexto de bachillerato. Yo tendría unos 13 ó 14 años. Y nos acostábamos a dormir cada una en un colchón, apagábamos la luz y ella empezaba a contar cómo lo hacía con su novio y yo me acuerdo (es de mis primeros recuerdos con el sexo) que me mojaba de inmediato y me empezaba a tocar con los dedos hasta que me venía. Ella contaba todo con detalles y todas oíamos y, claro, todas nos masturbábamos a nuestra manera debajo de las cobijas. Más de una vez me tocó morder la almohada para no gritar de placer.  Desde ahí sabía que el sexo debía ser algo espectacular.

Luego me pasó también, como a los 14 años, que hubo una fiesta donde ella y yo me quedé dormida con dos amigas y un chico en la misma cama. Estábamos vestidos, pero yo me acosté sin zapatos. Yo estaba de medio lado y él estaba detrás. Cuando me desperté, él estaba tocándome los pies y dándole pequeños besos (picos más que besos) y yo no hice nada. Yo me empecé a mojar y seguía haciéndome la dormida y así pasó un buen rato hasta que él se acostó de nuevo detrás mío y sentí que se estaba masturbando. Yo no sabía cómo era eso, pero le sentía la respiración entrecortada y que sonaba algo, como la hebilla de su cinturón o algo así. Y yo me hacía la dormida pero ya estaba empapada sintiendo a mi compañero masturbándose detrás mío. Y sentí cuando se vino porque gimió y alcanzó a dar un leve grito que despertó al resto de mis amigas. Yo, insisto, sabía que el sexo debía ser algo espectacular. 

Cuando era niña me acuerdo que vi a un señor lavando el carro en el parqueadero del conjunto donde vivíamos antes y al ver sus piernas gruesas y fuertes y los brazos también grandes, sentí emoción. Es el primer hombre-hombre que recuerdo haber visto !Y cuántas veces me masturbé pensando en él! Me mojaba muy rápido y desde niña tenía fantasías. La mayor fantasía era la de mi amiga mayor de ese entonces que me decía un día que me prestaba a su novio para que nos acostáramos. Me imaginaba todo: era en la casa de ella, ahí mismo donde dormíamos todas, y el novio llegaba y se ponía feliz de hacerlo conmigo. Ella nos esperaba en la sala y el novio me decía que yo era mejor que ella, y pensando en eso me daba dedo por horas y me venía una cantidad. 

Sé que mi vida tenía que estar ligada al sexo. Hoy me lo gozo a pesar de las críticas y los riesgos. Pienso, al fin y al cabo, que los que critican es porque no pueden hacer todo lo que yo hago. Así que les respondo la pregunta: yo nací puta y aunque una nunca sabe, lo seré por mucho tiempo más. Hoy sé lo que supe siempre: el sexo es lo más delicioso del planeta, ¿o no? Espero más preguntas y en mi próximo blog les contaré un encuentro sexual muy particular que tuve este puente. 

Sobre Andrea la Prepago 130 Artículos
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